Un ruido de columpio

Christian Bobin, Jerónimo Elespe

Bobin es un poeta francés, europeo, universal, un poeta de la luz, de los días lentos y de las noches rubias. Piensa que uno no puede tener la verdad sino sólo vivirla, que estamos hechos de los que amamos, que el encanto de una persona es ser más libre que su vida, más grande que la muerte. Vive en un pequeño pueblo, apenas viaja a París. Desde allí ha publicado más de cuarenta libros de poesía, que han sido inmensos éxitos. Apenas un puñado han sido publicados al castellano. Este es el sexto que hemos hecho (anteriormente se publicó Un asesino Blanco como la nieve, El Encanto sencillo edición 2018, El hombre alegría, Soberanía del vacío, El Encanto sencillo (nueva edición de 2020 con obra de Cristina Almodóvar), La noche del corazón con Juan Uslé, El otro rostro acompañado por el gran artista Jaume Plensa, Un ruido de columpio con obra de Jerónimo Elespe y Una mujer en ciernes, con la artista Anka Moldovan. Muchos más seguirán. Nos habla del incendio de la vida, del encanto sencillo de ser un hombre alegría. Nos invita a pasear con él, dejándonos por el camino aforismos ciegos, una prosa de profunda intensidad. Para él escribir es dialogar con el silencio: hacer estallar el corazón en mil silencios. Lo que no puede bailar sobre la punta de los labios va a gritar en el fondo del alma, así piensa Bobin. Busca el relámpago del rayo que cae, lo busca con la lluvia de la tinta sobre las páginas. La luz aletea sobre un rostro. La voz vibra. No te pierdas este viaje. Pura poesía. 

Información adicional

Genero: Poesía y Arte

ISBN: Sin registro

Editorial: Sin registro

Fecha de impresión: 2021

Número de páginas: 96

Medidas: 170 x 240 mm

Uno escribe libros (a veces) para llevar a algo, a alguien, más allá de la muerte. Y lo consigue. Eso hacen los escritos de Christian Bobin. Él, sin embargo, lo hace a la antigua: se empeña en escribir con la mano, y, para colmo, lo hace con cartas o textos breves, ajeno a los tambores modernos, a ese sin parar, a los mails o los móviles (que no usa). Y así nos invita a hablar tranquilamente de vida, porque no nos enteramos de nada, ella pasa, y de pronto nos quedamos atónitos: bajaron el telón, nos quitaron la fiesta de delante, se fueron los artistas. 

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