El encanto sencillo

Christian Bobin, Cristina Almodóvar

Bobin es un poeta francés, europeo, universal, un poeta de la luz, de los días lentos y de las noches rubias. Piensa que uno no puede tener la verdad sino sólo vivirla, que estamos hechos de los que amamos, que el encanto de una persona es ser más libre que su vida, más grande que la muerte. Vive en un pequeño pueblo, apenas viaja a París. Desde allí ha publicado más de cuarenta libros de poesía, que han sido inmensos éxitos. Apenas un puñado han sido publicados al castellano. Este es el sexto que hemos hecho (anteriormente se publicó Un asesino Blanco como la nieve, El Encanto sencillo edición 2018, El hombre alegría, Soberanía del vacío, El Encanto sencillo (nueva edición de 2020 con obra de Cristina Almodóvar), La noche del corazón con Juan Uslé, El otro rostro acompañado por el gran artista Jaume Plensa y Una mujer en ciernes, con la artista Anka Moldovan. Muchos más seguirán. Nos habla del incendio de la vida, del encanto sencillo de ser un hombre alegría. Nos invita a pasear con él, dejándonos por el camino aforismos ciegos, una prosa de profunda intensidad. Para él escribir es dialogar con el silencio: hacer estallar el corazón en mil silencios. Lo que no puede bailar sobre la punta de los labios va a gritar en el fondo del alma, así piensa Bobin. Busca el relámpago del rayo que cae, lo busca con la lluvia de la tinta sobre las páginas. La luz aletea sobre un rostro. La voz vibra. No te pierdas este viaje. Pura poesía. 

Información adicional

Genero: Poesía y Arte

ISBN: 978-84-09-16508-7

Editorial: Sin registro

Fecha de impresión: 2020

Número de páginas: 128

Medidas: 170 x 240 mm

El libro de Christian Bobin  agarra el corazón de inmediato. La melancolía del romanticismo está aquí ondeando. Pero es una música de cámara infinitamente más discreta. Un amor vislumbrado, una niña que pasa, la tierra prometida del silencio. Hemos llegado. Es increíble poder escribir así para que reine el silencio. Soportamos a todos esos que escriben haciendo ruido con  palabras que sólo adornan. “Dios ni pensarlo. Es un palabra llena de viento, rota, puedes ver el vacío a través de ella”. Para vivir, necesitamos la perspectiva quizás de otro amor, y, mientras tanto, esta vida hecha de pequeñas nadas, este rodar de los días: podemos ver el vacío a través de ellos. Un misal. Sin embargo – nunca se ha rezado tan bien desde que Dios ha muerto -, algunos oran al pie de sus recuerdos, por  placer, para curar su melancolía y evitar  morir.

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